D. Propósito.
El libro de reyes tiene como propósito, mostrar que la promesa de Dios se cumple a pesar de su pueblo, y que no por el hecho de tener rey, las cosas marchaban bien. Sino por la obediencia a su pacto. Y narrar la historia de los reyes, después del rey David. Quien deja como sucesor de su reino al rey Salomón. Pero que por causa de romper el pacto de Dios consintiendo a sus mujeres, permite la idolatría, haciendo templo para sus ídolos en la tierra Santa. De esta manera surgen desaciertos que motivaron al pueblo a volverse a la idolatría.
Salomón se mantuvo como rey de acuerdo con las promesas que Dios hizo a la descendencia de David. Pero su reino fue roto en la justicia de Dios, y dejó una lámpara a David en Judá, pero entregó el reino a las 10 tribus de Israel, que siempre se habían opuesto a David. En su hijo Roboam se cumplió la ruptura del reino. Porque Dios le prometió a David, el reino de Salomón estuvo intacto hasta el final. En el reino de Roboam se divide y se le da una parte a Jeroboam, quien tampoco cumple el pacto de Dios con Israel, rompiendo el reino de Israel.